Debemos alegrarnos y felicitarnos por lo hecho en Empleo, creamos más de 1 millón de nuevos puestos de trabajo durante nuestro gobierno, fueron las palabras llenas de orgullo con las que Piñera se comenzaba a despedir de la Moneda.
Falso en Cantidad y Calidad, basta con ver algunas cifras:
Sólo el 26% de los empleos creados los últimos 44 meses corresponde a asalariados/as de planta contratados/as directamente por la empresa. El 32,3% son trabajos âpor cuenta propiaâ y âfamiliar no remuneradoâ. El 50% de las trabajadoras subempleadas gana menos de $78.438. El subempleo ha llegado a 663 mil personas que trabajan jornada parcial y quieren trabajar más horas, pero no encuentran ese tipo de empleo.(Fuente Fundación Sol)
Estas cifras nos ponen los pies sobre la tierra y nos indican la ineficiencia de las Políticas Públicas, en cuanto a cobertura real, al sistema de protección del trabajo y el incentivo a la precarización de los nuevos empleos.
Es más, a modo general vemos que Chile, miembro de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), se da la âlicenciaâ de pagar a millones de trabajadores menos de $168.000 (Sueldo Mínimo $210.000 menos descuentos legales), un aberrante âmini sueldoâ incapaz de satisfacer las necesidades mínimas de una persona…