Cambiar de trabajo es un desafío, pero es mucho mayor si lo haces en una compañía fuera de tu país de origen. No solo será necesario demostrar que cumples con las exigencias del nuevo puesto de trabajo, también deberás afrontar las diferencias culturales. No integrarse adecuadamente a otra cultura podría traer consigo frustración, hipersensibilidad, inseguridad e incluso mal humor, ya que por más…